Cuando hablamos de proyectos de urbanismo sostenible, pensamos en ciudades más verdes, menos dependientes del coche y diseñadas para las personas. Pero en aiuEstudio, un estudio de arquitectura en Extremadura, el urbanismo sostenible no es solo una tendencia: es una forma de entender el territorio. Cada decisión urbana —la sombra de un árbol, el ancho de una acera, la orientación de una plaza— puede mejorar o empeorar la vida cotidiana. Por eso, trabajamos desde una mirada que combina técnica, sensibilidad y sentido común.
Leer el territorio antes de intervenir
Extremadura tiene una particularidad que condiciona cualquier intervención urbana: su diversidad. No es lo mismo planificar en un casco histórico que en un área en expansión, ni diseñar una plaza en un pueblo pequeño que en una ciudad con mayor densidad. En aiuEstudio empezamos cualquier proyecto observando cómo se vive ese entorno: dónde se pasea, qué zonas se evitan, qué espacios generan actividad y cuáles se han ido apagando con el tiempo.
Ese análisis previo no se hace desde el despacho. Implica caminar, escuchar a quienes habitan el lugar y entender qué necesita realmente la comunidad. La sostenibilidad, para nosotros, empieza ahí: en intervenir con intención, no con suposiciones.
Urbanismo sostenible: más que zonas verdes
Aunque a menudo se asocie a árboles o carriles bici, el urbanismo sostenible es mucho más complejo. Significa diseñar ciudades que consuman menos, sean más cómodas y promuevan relaciones sociales de calidad.
En aiuEstudio solemos trabajar con cuatro líneas básicas:
- Movilidad amable, donde peatones y ciclistas recuperan protagonismo.
- Gestión del agua mediante sistemas que absorben la lluvia y reducen inundaciones.
- Eficiencia energética aplicada también al espacio urbano, desde la orientación hasta los materiales.
- Naturaleza integrada, no como adorno, sino como parte del confort ambiental.
Estas estrategias funcionan especialmente bien en ciudades de clima extremo, donde la sombra, la ventilación natural y la calidad del pavimento pueden marcar la diferencia entre un espacio usable o un lugar desierto gran parte del año.
El papel de aiuEstudio: diseñar con identidad y memoria
Una de las claves de los proyectos de urbanismo sostenible es respetar la identidad del lugar. En Extremadura, esto significa trabajar con la memoria arquitectónica, las tradiciones constructivas y la escala humana de sus espacios.
En varios proyectos de regeneración urbana, hemos optado por poner en valor elementos que ya existían pero habían quedado en segundo plano: una red de caminos tradicionales, un pequeño parque infrautilizado o un trazado histórico olvidado. Reforzar la identidad de un municipio no solo mejora su estética: fortalece la cohesión social y evita modelos urbanos que podrían pertenecer a cualquier ciudad del mundo.
Estrategias que funcionan a largo plazo
Una planificación acertada no tiene sentido si no se acompaña de una ejecución responsable. Por eso, en aiuEstudio nos implicamos desde la redacción hasta la dirección de obra y ejecución de obras, revisando detalles que influyen directamente en la calidad del espacio urbano: pendientes, texturas, vegetación, drenajes, mobiliario o iluminación.
La coordinación de seguridad y salud en obra es esencial en intervenciones urbanas, donde se trabaja en espacios públicos en activo. Nuestro objetivo siempre es minimizar molestias y garantizar que el uso cotidiano pueda convivir con los trabajos de transformación.
La participación ciudadana como herramienta real
Si queremos hablar de urbanismo sostenible, tenemos que hablar de participación. Cualquier transformación urbana funciona mejor cuando forma parte de un proceso compartido. En aiuEstudio promovemos reuniones, talleres o paseos urbanos que permitan que los vecinos expresen sus inquietudes o propuestas.
Esto no es un trámite: en muchas ocasiones, las personas que viven allí detectan problemas que no aparecen en los planos y ayudan a orientar decisiones clave. El resultado son proyectos que no solo son sostenibles técnicamente, sino también socialmente.
Extremadura como laboratorio de desarrollo local
En proyectos de diseño urbano en Extremadura, hemos comprobado que una intervención adecuada puede reactivar un barrio, atraer actividad económica y fortalecer vínculos comunitarios. Un banco estratégicamente colocado, una zona de sombra bien pensada o un espacio peatonal que conecta dos áreas antes desconectadas pueden cambiar la forma en que se vive un pueblo o una ciudad.
Los proyectos de urbanismo sostenible tienen ese poder: mejorar la calidad de vida desde acciones discretas pero transformadoras.
Conclusión
El urbanismo sostenible no es una moda ni una lista de soluciones estandarizadas. Es una manera de mirar la ciudad y decidir que debe adaptarse a las personas, al clima y a la identidad del lugar. En aiuEstudio creemos en un urbanismo que se diseña con escucha, se construye con criterio y se habita con orgullo. Desde Extremadura, seguimos apostando por espacios urbanos que respetan el entorno y fortalecen la vida comunitaria.




